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Edredones rellenos de pura seda de morera, diseñados para envolver el cuerpo sin aportar peso.
Natural · Sueño · Ritual
Cada edredón Sensoire está disponible en cuatro gramajes de relleno de seda. Elige el más adecuado para tu dormitorio y, a continuación, selecciona el tejido exterior que prefieras. Tu elección se mantendrá en la página del producto.
¿Dudas? Empieza por el 4 estaciones. Todos los gramajes están disponibles en los cuatro edredones de abajo.
Certificado OEKO-TEX®
Seda testada por un organismo independiente
Seda de morera Grade 6A
Relleno puro de fibra larga
Hecho a mano
Relleno de seda estirado a mano
Envío gratuito a partir de 89 €
Entrega rápida con seguimiento
Devoluciones en 14 días
Proceso de devolución sencillo
Mostrando los 4 resultados
De la revista
Un edredón de seda parece sereno y sencillo: un tejido exterior claro, un contorno suave y una capa ligera que descansa sobre el cuerpo. Lo que determina su tacto, la uniformidad del relleno y su capacidad para mantenerse bien distribuido está en el interior.
Ocho pasos, desde el estirado manual de la seda de morera de fibra larga hasta la superposición cruzada, la elección del tejido exterior y la inspección final.
Leer el artículo →El oficio
Del capullo a la napa de seda · Elaborada a mano
La seda del interior de cada edredón SENSOIRE se prepara a mano. Un socio fabricante de confianza trabaja los capullos dobles enteros según nuestras especificaciones, siguiendo un proceso minucioso, sin agentes químicos de desgomado ni relleno triturado a máquina. La seda de morera de fibra larga se abre y se superpone a mano para conservar su volumen, transpirabilidad y elasticidad naturales.
La seda se adapta al cuerpo
La materia prima
La seda de morera pura y de fibra larga que rellena cada edredón SENSOIRE, extraída directamente del capullo.
Del capullo a la napa de seda

01
Capullos dobles seleccionados a mano
Usamos solo capullos dobles de primera temporada, bien llenos, seleccionados a mano y nunca blanqueados industrialmente, para conservar su envoltura natural en marfil mate. Un solo capullo doble da hasta un kilómetro de seda hueca y naturalmente transpirable.

02
Cocidos suavemente a fuego de leña
Los capullos se cuecen lentamente en agua de manantial de montaña a 80 °C con ceniza vegetal natural para ablandar la sericina. No se utilizan agentes químicos de desgomado. Después, la seda se aclara cinco veces hasta quedar suave y flexible.

03
Abiertos a mano en láminas de seda
Los artesanos abren cada capullo con la yema de los dedos en agua templada y estiran entre cinco y seis envolturas para formar una fina napa de seda, tan delicada como el ala de una cigarra. En esta fase ninguna máquina prensa la fibra, por lo que conserva su elasticidad natural.

04
Secadas con luz natural suave y difusa
Las napas se cuelgan para secarse con una luz natural suave orientada al norte, lejos del sol intenso del mediodía, para evitar que las proteínas de la seda se resequen. Una vez secas, quedan ligeras y esponjosas como una nube, con el aroma tenue y limpio de la seda cruda.

05
Estirada a mano por cuatro artesanos
Cuatro artesanos estiran cada napa de manera uniforme desde las cuatro esquinas, a lo ancho y a lo largo, hasta formar una amplia capa de seda. Para un edredón de 2 kg, la seda se dispone en 35 capas, creando una malla tridimensional que se mantiene unida sin adhesivos y resiste la formación de grumos o zonas más finas.

06
Fijada dentro del edredón terminado
La napa terminada se fija después dentro de su exterior según el diseño de cada edredón: sujeta a mano en puntos discretos o acolchada en cuadros bien definidos. En ambos casos el objetivo es el mismo: mantener la seda uniformemente distribuida en el uso diario sin aplastar su volumen.
La diferencia de la seda
Un edredón de seda de morera aporta calidez sin resultar pesado. Es transpirable, regula la temperatura de forma natural y se siente ligero sobre la piel. Descubre cómo se compara la seda con otros rellenos y cómo reconocer una seda auténtica de calidad.
Seda de morera, plumón, cachemira o fibra sintética: en qué se diferencian los rellenos más habituales.
| Relleno | Seda de moreraNuestro relleno | Plumón (90/10) | Cachemira | Sintético |
|---|---|---|---|---|
| Fibra | Estructura larga y regular | Corta | Corta | Estructura larga y regular |
| Calidez | Muy bueno | Muy bueno | Muy bueno | Aceptable |
| Gestión de la humedad | Muy bueno | Aceptable | Bueno | Insuficiente |
| Transpirabilidad | Muy bueno | Muy bueno | Muy bueno | Insuficiente |
| Equilibrio térmico | Muy bueno | Bueno | Bueno | Insuficiente |
| Compatibilidad con pieles sensibles personas alérgicas |
Muy bueno. No se conocen alergias a la seda. | Bueno. Menos indicado para personas alérgicas al pelo animal. | Bueno. Una fibra natural de pelo animal. | Aceptable |
| Vida útil | Larga, de 15 a 20 años | Larga, unos 10 años | Larga, unos 10 años | Corta, unos 5 años |
| Impacto ambiental | Bueno. Natural y biodegradable. | Bueno | Bueno | Insuficiente |
La seda de morera Sensoire frente a la seda de morera de menor calidad y la seda salvaje.
| Criterio de calidad | Seda de morera Sensoiregrado 6A | Seda de morera de gran consumo | Seda salvaje |
|---|---|---|---|
| Longitud de la fibra | Fibra larga, estirada a mano. Continua y sin cortes, de hasta 1.200 m, nunca troceada. Cuanto más larga es la fibra, más suave y flexible es el edredón. | Fibra corta troceada, unos 30 cm | Corta |
| Color | Blanco perla con un brillo suave | Blanco artificial; la seda suele estar blanqueada | De amarillo a marrón |
| Finura | Muy suave y lisa, más fina que un cabello humano | Se nota algo más áspera y dura | Se nota áspera y dura |
| Olor | Ligeramente ácido, por la sericina, la proteína protectora natural del capullo; se desvanece con el tiempo. La sericina es una proteína soluble con un efecto positivo sobre la piel. | Suele oler a disolventes químicos que pueden provocar alergias | Suele oler a disolventes químicos que pueden provocar alergias |
| Elasticidad | Muy resistente y elástica | Menos elástica | Menos elástica |
| Estructura del relleno | Relleno más uniforme y voluminoso, sin zonas frías. Te envuelve con cada movimiento: cálido en invierno, agradablemente fresco cuando hace calor. | Relleno menos uniforme, con posibles zonas frías; hace falta más relleno para la misma calidez | Estructura irregular; el edredón necesita un acolchado denso y pierde flexibilidad |
| Acolchado | Un fino acolchado en cuadros mantiene el relleno uniforme en su sitio, para una calidez constante de esquina a esquina y sin apelmazamientos. | Requiere un acolchado más denso | Requiere un acolchado denso |
| Tejido exterior | Satén de algodón puro 80S o exterior de satén de seda pura | A menudo algodón o tejido mezclado | A menudo algodón o tejido mezclado |
Cada edredón de seda Sensoire está relleno al 100 % de seda de morera de fibra larga de grado 6A y confeccionado con un tejido exterior transpirable de satén de algodón o seda pura, OEKO-TEX Standard 100 y hecho enteramente a mano.
Elige tu edredón de sedaGuía
Todo lo que necesitas para elegir el edredón de seda adecuado
Un edredón relleno de seda, también llamado relleno nórdico de seda, es un edredón relleno de fibra de seda de morera pura en lugar de plumón, pluma o poliéster. La seda va dentro de un exterior de algodón transpirable y ofrece una calidez natural, ligera, transpirable y termorreguladora, que se adapta al cuerpo más que un voluminoso edredón de plumón.
Sí, íntegramente a mano, en Suzhou (China), cuna histórica de la seda de morera, donde la fibra se devana y se teje desde hace siglos. Cada edredón lo elabora un socio fabricante con el que trabajamos desde hace años, según nuestras especificaciones y en ocho pasos: los capullos dobles enteros se seleccionan a mano, se cuecen suavemente en agua de manantial con ceniza vegetal en lugar de agentes químicos de desgomado, se abren a mano en láminas de seda y se secan con luz natural suave. Después, cuatro artesanos estiran la seda capa tras capa hasta formar una napa continua, que se fija dentro del exterior con costuras hechas a mano o con un acolchado en cuadros guiado a mano en la máquina. Nada de relleno triturado a máquina, nada de blanqueado. Cada edredón terminado se revisa antes de salir, y cualquier defecto de fabricación queda cubierto por nuestra política de devoluciones en 14 días. Puedes ver el proceso en el vídeo de arriba.
Ábrelo y mira dentro. Todos los edredones Sensoire tienen una cremallera discreta que da acceso al relleno, así que puedes abrir el exterior y ver la seda con tus propios ojos. La seda de fibra larga forma capas anchas, continuas y de un blanco perlado que se mantienen unidas al levantarlas. La fibra corta troceada o una mezcla tiene un aspecto grumoso, se separa entre los dedos y se apelmaza al cabo de una temporada. La seda auténtica tiene además un olor tenue y limpio, que procede de la sericina, la proteína propia del capullo, y que desaparece al airearla. Cualquier edredón de seda que te plantees comprar debería indicar dos datos: el gramaje del relleno en g/m² y un certificado independiente. El nuestro cuenta con la certificación OEKO-TEX Standard 100. Un precio demasiado bueno para ser verdad suele ser la tercera pista.
El relleno es idéntico en los cuatro edredones Sensoire. Lo que cambia es el exterior y, con él, el precio. Los tres modelos de algodón llevan la seda en un exterior de satén de algodón puro, con título de hilo 80s y una densidad de 400 hilos, rematado con ribete blanco, ribete negro o acolchado en cuadros. El edredón de seda pura envuelve el mismo relleno en un exterior de seda de morera de 22 momme. Elige algodón si el edredón va a estar siempre dentro de una funda nórdica, que es lo que recomendamos: el algodón es transpirable, silencioso y práctico, y, con la funda puesta, no notarás diferencia entre uno y otro. Elige el exterior de seda si quieres sentir la seda directamente sobre la piel y la caída más ligera posible. Elijas el que elijas, lava la funda, nunca el edredón.
El plumón es el que más aire inmóvil retiene, por eso es voluminoso y cálido, pero puede dar demasiado calor a una persona calurosa, el relleno se desplaza hacia un extremo y los cañones de las plumas pueden atravesar el exterior. La lana gestiona bien la humedad y resulta más consistente, más próxima a una manta con peso, y abulta más sobre el cuerpo. Los edredones con relleno de bambú son ligeros y frescos, y están pensados sobre todo para el verano. La seda es el término medio. No depende del aire atrapado, así que resulta menos sofocante cuando tienes calor, pero aísla cuando la habitación está fresca, y cae más ligera y más pegada al cuerpo que la lana. Como se ofrece en cuatro gramajes, la misma fibra sirve para un dormitorio cálido en verano y para uno fresco en invierno. Elige plumón si buscas el máximo volumen, lana si buscas peso y elasticidad, y seda si prefieres una capa envolvente y silenciosa que respira.
Un edredón de seda de fibra larga no se puede rellenar a máquina. Cuatro artesanos estiran a mano cada capa, y ese trabajo supone la mayor parte del precio. También es la razón por la que el relleno se queda donde se coloca en lugar de desplazarse hacia un extremo del edredón.
Ponlo en relación con la vida útil del edredón: de 15 a 20 años para la seda, unos 10 para el plumón, unos 5 para el sintético. Al cabo de quince años, el edredón bajo el que duermes seguirá liso y uniforme.
Sí. La seda de morera es termorreguladora por naturaleza y evacua la humedad, así que libera el exceso de calor y de humedad en lugar de retenerlo, como hacen el plumón o los rellenos sintéticos. Eso convierte al edredón relleno de seda en una de las mejores opciones para las personas calurosas, para quienes tienen sudores nocturnos en la menopausia y para cualquiera que tienda a acalorarse, mientras que las personas frioleras siguen bien abrigadas porque la seda conserva el calor cuando hace falta. Si pasas calor, empieza por el gramaje Verano de 180 g/m².
Los sofocos y los sudores nocturnos son habituales durante la menopausia, y muchas mujeres que siempre han sido frioleras descubren que ahora se despiertan con calor. La ropa de cama no puede cambiar la causa, pero sí cómo vives la noche. La seda absorbe la humedad, en torno al 30% de su propio peso, y después la libera, así que es menos probable que un sofoco te deje empapada y en vela, y el edredón no mantiene la humedad pegada a tu piel, como sí pueden hacer los sintéticos densos. Empieza por el gramaje Verano de 180 g/m² o por el juego 4 estaciones, que te permite quitar una capa a medida que cambian tus noches. Si compartes cama, dos edredones de gramajes distintos acaban con el tira y afloja. Descubre nuestra selección para la menopausia y los sudores nocturnos.
Los edredones de seda Sensoire están disponibles en cuatro gramajes, medidos por la densidad del relleno:
| Gramaje | Relleno | Ideal para |
|---|---|---|
| Verano | 180 g/m² | Personas calurosas y noches cálidas |
| Entretiempo | 320 g/m² | Primavera, otoño e inviernos suaves |
| Invierno | 500 g/m² | Personas frioleras y dormitorios fríos |
| 4 estaciones | 180 + 320 g/m² | Todo el año, dos edredones en uno |
La opción 4 estaciones es la más versátil. Combina los edredones Verano y Entretiempo, que se usan por separado según cambia el tiempo o se atan entre sí para formar una capa de 500 g/m² en pleno invierno. Si dudas, el juego 4 estaciones es el que se adapta a más tipos de dormitorio. Si sueles guiarte por el índice tog británico, piensa en los gramajes, a grandes rasgos, como un tog bajo, medio y alto; la seda no se clasifica en tog, así que tómalo como una orientación, no como una especificación.
Los edredones de seda se miden por la densidad del relleno en g/m², también escrito gsm, y no por el índice tog. Si estás acostumbrado a comprar por tog, estas son las equivalencias más cercanas: Verano 180 g/m² se sitúa entre 2,5 y 4,5 tog, Entretiempo 320 g/m² entre 6 y 9 tog, Invierno 500 g/m² entre 10 y 13 tog, y el juego 4 estaciones, con los dos edredones atados entre sí, entre 12 y 13,5 tog.
Tómalas como una guía de equivalencia, no como una especificación. El índice tog mide solo el aislamiento y no dice nada sobre cómo gestiona la humedad una fibra, y por eso dos edredones con el mismo tog pueden sentirse muy distintos al amanecer.
La seda no es una fibra solo para el verano. Aísla muy bien para su grosor, así que cada gramaje abriga más de lo que aparenta, y el gramaje Invierno de 500 g/m² está pensado para personas frioleras y dormitorios de 15 a 19 °C. Lo que cambia es la sensación. La seda no se abomba como el plumón, de modo que el mismo abrigo llega en una capa más fina y más pegada al cuerpo, que sigue la forma de los hombros en lugar de flotar por encima de ellos. Si te gusta notar un peso consistente, como el de una manta, sube un gramaje respecto al que elegirías normalmente, o elige el juego 4 estaciones y duerme bajo las dos capas en invierno. En habitaciones por debajo de 15 °C, añade una manta ligera sobre el gramaje de invierno, como harías con cualquier edredón.
Sí. Para parejas con preferencias de abrigo distintas, dos edredones individuales pueden ser una solución excelente. Sigue la costumbre escandinava de una cama con dos edredones individuales, cada lado con su gramaje: por ejemplo, un Verano 180 para quien pasa calor y un Entretiempo 320 para quien es más friolero. Una colcha compartida da a la cama un aspecto uniforme. En una cama king size, dos edredones de matrimonio en lugar de dos individuales os dan a cada uno más espacio para moveros. Dobla cada edredón por la mitad a lo largo y colócalos uno junto al otro, con la colcha por encima durante el día. Si uno de los dos tiende a acaparar el edredón, subir una medida también ayuda.
La funda es la capa que se lava; el edredón en sí nunca se lava. El sudor, los restos de piel y el polvo de cada día se quedan en la funda, que cambias y lavas como cualquier otra ropa de cama. La seda del interior contiene sericina, una proteína natural que resiste los ácaros, el moho y los microbios, y el agua o el calor intenso destruirían esa protección y apelmazarían las fibras. Por eso al edredón le basta con airearse: cuélgalo fuera, con sol suave, durante una hora aproximadamente por cada lado, una o dos veces al año, para que recupere el volumen. Nunca lo laves a máquina, ni lo pongas en remojo, ni lo metas en la secadora. Para una limpieza a fondo, acude a una tintorería con experiencia en edredones de seda. Con estos cuidados, está pensado para durar entre 15 y 20 años.
Más de lo que la mayoría imagina. El calor y la humedad que salen del edredón tienen que atravesar la funda, así que una funda transpirable deja que la seda haga su trabajo, mientras que una que no transpira puede crear una bolsa de calor bajo ese mismo edredón. Elige una funda de fibra natural o de origen vegetal que transpire: lino, seda, nuestro lyocell de bambú, percal de algodón o satén de algodón. Evita el poliéster, la microfibra y el policotón, que retienen el calor y la humedad contra la piel. Si un edredón que por sí solo resultaba fresco de repente da calor, revisa primero la funda. La funda también mantiene la seda limpia y el edredón en su sitio, sujeto con cintas en cada esquina y ocho o más repartidas por el borde.
Elige el edredón según tu cama y la funda nórdica que ya tienes. Como orientación: individual, 140 x 200 cm; matrimonio, 200 x 200 cm; king size, 240 x 220 cm; super king size, 260 x 240 cm. La gama completa incluye 135 x 200, 140 x 200, 155 x 220, 160 x 210, 200 x 200, 200 x 220, 240 x 220 y 260 x 240 cm, así que la mayoría de las fundas nórdicas estándar europeas tienen correspondencia directa. Si compartes cama y uno de los dos acapara el edredón, sube una medida o usa dos edredones. Para la funda, elige la misma medida que el edredón o uno o dos centímetros más: si es mucho más grande, el edredón se desplaza dentro; si es más pequeña, el volumen se aplasta en los bordes. Una cinta en cada esquina y ocho o más repartidas por el edredón lo mantienen en su sitio dentro de la funda.
Actúa enseguida y evita que se extienda. Absorbe el líquido presionando suavemente, sin frotar, y después da toques en la mancha con un paño limpio apenas humedecido en agua fría, desde el borde hacia el centro, sin empapar la seda ni el exterior. Nada de lejía, nada de retorcer y nada de calor, que fija la mancha. Deja secar la zona en plano, lejos de radiadores y del sol directo, y después airea el edredón. Si la mancha es más grande que una mano o no sale, llévalo a una tintorería con experiencia en edredones de seda en lugar de lavarlo tú: el agua y el movimiento apelmazan el relleno. Una funda lavable, siempre puesta, es lo que evita de entrada que esto llegue a ser un problema.
Primero airéalo y después guárdalo bien seco. Déjalo una hora por cada lado al sol suave, espera a que se enfríe y dóblalo sin apretar dentro de la bolsa de satén en la que llegó, que lo protege del polvo sin encerrar la seda herméticamente. Guárdalo en un armario seco, lejos del calor, la humedad y la luz directa. Puedes comprimirlo un poco para ahorrar espacio, reduciendo su volumen hasta un 40% aproximadamente, pero nunca lo envases al vacío: la seda de fibra larga conserva su volumen porque las capas están estiradas y abiertas, y meses de compresión total las aplastan. Cuando cambie la estación, sacúdelo y cuélgalo al aire una tarde: volverá a esponjarse. El juego 4 estaciones lo pone fácil, porque siempre hay una capa en uso y solo tienes que guardar la otra.
Sí. La seda de morera es hipoalergénica por naturaleza y resistente a los ácaros, el moho y los hongos, y todos los edredones SENSOIRE cuentan con la certificación OEKO-TEX Standard 100 de ausencia de sustancias nocivas. El exterior de algodón transpirable es suave con la piel sensible, lo que lo convierte en una buena opción para personas propensas a alergias o eccemas.
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